Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe quedé sentado en el silencioso sótano, sosteniendo la mano de papá. Sus dedos se habían movido, solo un pequeño temblor, pero se sintió como lo más grande del mundo.
Mi corazón latía a toda velocidad. No podía dejar de mirar su mano, esperando que volviera a suceder.No lo hizo.Mis manos se cerraron lentamente en puños a mis costados hasta que las uñas se clavaron en las palmas. Sentí un fuerte impulso de gritar. Quería sacudir la cama, apagar las máquinas, hacer algo para que






