—Ryder te va a matar si te ve cargándome así, Blade.
Blade soltó una risita.
—El Alfa me ordenó que cuidara de ti, Luna —respondió con total naturalidad—. Y eso es exactamente lo que estoy haciendo. ¿O quieres que desobedezca a mi Alfa?
Puse los ojos en blanco ligeramente.
—Eres imposible.
—Andas muy quejumbrosa.
Me cargó hacia las grandes rocas que estaban junto al lago antes de sentarse con mucho cuidado. Luego, me acomodó con delicadeza entre sus piernas para que no me cayera. Uno de sus bra