Christen corrió, desesperada, por aquel laberinto de pasillos. Necesitaba encontrar la habitación donde estaban Olivia y Raphael. No podía quedarme ahí ni un minuto más, todos estaban en peligro. Con cada minuto que pasaba, el terror dentro de ella aumentaba.
Hasta que se detuvo y se concentró. Olivia y Alice le enseñaron cómo usar sus poderes de la mejor manera, a pesar de que ella era una simple humana.
— ¡Mierda! — chilló sintiendo los bloqueos, sabiendo que era cosa de Guaxas — ¡Concéntrate