— Olivia, siéntate aquí.
Ella miró hacia atrás. Su abuela estaba preparando una taza de café, mientras Christen hablaba con Víctor sobre su vínculo.
La joven volvió a mirar hacia la ventana. Ya era de noche y todo estaba completamente a oscuras, excepto las casas, que tenían las luces encendidas. Era extraño pensar que a esta aparente calma le esperaba una verdadera guerra contra las criaturas. Respiró hondo, intentando calmar sus nervios. No sería bueno para ti ni para tu hija. Necesitaba cont