Melissa estaba en su habitación, preparando las cosas esenciales en su mochila, lista para huir de allí con Demitri. Sabía que él no era de confianza, era peligroso, inestable e impredecible, e incluso ya había intentado abusar de ella, pero de los males, el menor. Y entre seguir a un criminal peligroso o quedarse allí y permitir que le quitaran a su hijo, prefería arriesgar su propia seguridad para salvar la vida de su hijo.
–Pronto vamos a encontrar a papá, y todo estará bien– dijo ella miran