–No puedes estar hablando en serio– dijo Valentina aún incrédula, mirando a Alexander.
Alexander volvió a acercarse a Valentina: –Así como tú te sentías insegura con Leila cerca, yo no me siento cómodo con ese italiano rondando a tu alrededor y prácticamente teniendo que compartir tu tiempo con él–
–¡Son cosas completamente diferentes! ¡Yo no siento nada por Sebastiano!–
–Yo tampoco siento nada por Leila y te lo dije, ¡pero no me creíste! ¿Ahora quieres que yo crea en ti?–
Valentina soltó una r