Kaladdarius
Los ojos de Azura se tornan blancos y su mirada se pierde por un par de segundos. Es la segunda vez que le ocurre esto y no tengo idea de cómo reaccionar. Regresa en sí misma con la mirada estupefacta, como si hubiera visto algo que no debía, algo realmente malo.
—¿Qué sucede? ¿Qué viste?
Ella me devuelve una mirada incrédula. Dos lágrimas se deslizan por sus mejillas sin que las palabras puedan salir de su boca.
—Todo ha sido una mentira… una maldit4 mentira —dice apretando los die