[Punto de vista de Araya]
La mano de Ronan permanece en el vientre de Araya solo un momento antes de apartarse, su expresión cerrándose. Se da la vuelta y sale de la cabaña sin otra palabra, la puerta se cierra de golpe detrás de él.
El silencio llena el espacio que deja atrás.
Araya permanece congelada, su mano moviéndose al lugar donde descansó la palma de Ronan. Aún puede sentir el calor de su toque, el peso posesivo de este.
Lyra es la primera en moverse. Cruza hacia Araya y la envuelve con