[Punto de vista de Araya]
Araya contiene la respiración, escuchando los sonidos afuera de la cabaña. Puede escuchar pasos ahora, pesados y deliberados, rodeando el perímetro. Voces flotan a través de las paredes, bajas y amenazantes.
"Huele a sangre."
"Presa fresca. Podría ser buena carne."
"O podría ser una trampa. Sabes qué vive en estos bosques."
Ronan está perfectamente quieto junto a la ventana, sus ojos dorados rastreando el movimiento afuera. Su cuerpo está tenso, enrollado como un resorte listo para saltar.
El corazón de Araya martilla en su pecho. Quiere preguntar qué está pasando, quiere saber si están a salvo, pero la advertencia de Ronan resuena en su mente.
Quédate callada. Si gritas, te escucharán.
Así que Araya permanece en silencio, su mano presionada contra su vientre, sintiendo el débil aleteo de movimiento bajo su palma. El bebé todavía está ahí. Todavía vivo.
Los pasos se acercan más, luego se detienen justo afuera de la puerta.
Araya deja de respirar completamente