[Punto de vista de Araya]
Araya despierta con calidez.
Es lo primero que nota. La calidez envolviendo su cuerpo, filtrándose en sus miembros congelados, ahuyentando el frío que ha sido su compañero constante desde que fue expulsada.
Lo segundo que nota es el dolor.
Cada parte de su cuerpo duele. Sus pies palpitan por los cortes y moretones. Sus costillas gritan con cada respiración. Su vientre se siente sensible y adolorido, aunque los calambres agudos de antes se han reducido a un dolor persis