14. Una chica inocente
Axel le envió otras fotos manipuladas a Sasha, la cual ni siquiera sabía que era él. Verla asustada moverse por los pasillos de la universidad fue aún mejor. Esa chiquilla ni siquiera sabía que su padre la andaba vendiendo al mejor postor. Las clases que tenía con ellas eran pocas en la semana, pero sus amigos hacían lo posible para que nada se saliera de sus manos. Al ser una raza pura, le era fácil manipular la consciencia de ese pequeño ángel que ni sabía lo que era.
— Bien, chicos —Axel lla