Separarse de su familia.
El tiempo es escaso, son pocas las horas que quedan antes de que inicie la guerra, ante esa situación Thiago solamente pensó en una solución. Esa noche no volvió a su mansión, se desvió a casa de Douglas, y una vez ahí fue en busca de su hijo menor.
–¡Alberto, mi querido Rayito! En ese momento, Thiago se hacía el fuerte, su corazón se encuentra desecho, y más ahora que la guerra es un hecho.
—¡Hijo, ¿Sabes que te quiero, y que nunca te dejaría solo, pero surgió un gran problema, papá te envi