–Eran demasiados los escombros que flotan en el mar, lo que quedó del buque aún arde en llamas. –¡Ricardo! ¿Ricardo en dónde estás?. Rayo buscaba a su amigo, ya se ha sumergido varias veces y no encontraba a Ricardo, su amigo saltó con él y en cuanto el buque explotó se hundió y no lo vio salir. Rayo teme que lo haya golpeado algún fragmento del barco. En su desesperación, se sumergió una vez más y lo vio debajo de un gran trozo de metal.
–¡Ricardo! Se dijo aguantando la respiración, y no le q