HOLLY
—Esta es la tercera llamada—el sonido de la voz salió de entre las bocinas, nos hizo saltar por el susto.
Ambos nos reímos por lo absurdo.
Todo mundo ya estaba en sus lugares, el maestro de la orquesta hizo su presencia, todo mundo aplaudió y él saludó al público.
Comenzó la orquesta despacio, el telón se abrió y la obra comenzó.
Estaba tan absorta en todo que terminé recargándome en el balcón, mi piel estaba erizada todo el tiempo, las voces, la música, no hablaba italiano, pero podía en