REY DE CORAZONES. CAPITULO 8. Un proyecto diferente
REY DE CORAZONES. CAPITULO 8. Un proyecto diferente
El problema era que ella no tenía nada que decir.
¿Cuál iba a ser su siguiente exigencia? ¿Que parara? ¿Estando allí a punto de caer de rodillas, con el vestido sobre las caderas, sus dedos rozando peligrosamente su sexo y su aliento en el oído?
—Tú sabes hasta dónde… —fue su único susurro antes de escucharlo gruñir con impaciencia.
—Lo sé… y es todo lo que tendrás hasta que supliques por más —le aseguró él mientras sus dedos comenzaban aquel