Capítulo 80: Una desaparición.
Capítulo 80: Una desaparición.
Las puertas se abrieron otra vez.
Guardias de Ónix entraron arrastrando a varios hombres encadenados. Eran lobos de Esmeralda, sirvientes de Farah, sus rostros estaban cubiertos de sudor y miedo.
Uno de ellos cayó de rodillas.
—¡Nos obligó! —gritó desesperado—. ¡La señorita Farah nos ordenó colocar las trampas! ¡Quería matar a la loba del Norte!
Otro asintió rápidamente.
—Nos hicimos pasar por guardias de Ónix para entrar al campo… y poner todas las