Capítulo 10: No tientes mi paciencia, hembra.
Capítulo 10: No tientes mi paciencia, hembra.
¡BOOOOM!
Aryl, la loba de Keyla, avanzó con una velocidad asombrosa. Una que dejó inmóviles y sin reacción a Drakos y Loaiza.
En un parpadeo, la enorme y majestuosa loba blanca arrinconó a Azrick contra la pared tras él. Volviendo ella a su forma humana.
Sus manos se aferraron con fuerza a él, sus garras apretando de la camisa negra semi abierta que mostraba parte de sus pectorales.
Un suave sonido se escuchó cuando un botón cayó ant