18

-Ann, mirame- trataba de tranquilizarme Ezequiel, respiraba con dificultad y el me abrazaba sobando mi espalda- respira profundamente. 

-¿Cómo habrá entrado?

-No lo se, hay policías cuidando el edificio, debí quedarme adentro, es un degenerado. 

-El oficial... 

-Debemos ir a la estación para ver si es cierto. 

-No puedo salir. 

-Ahora si puedes, deberías irte conmigo a mi casa, no sabe donde vivo, ahí vas a estar segura.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP