Mundo ficciónIniciar sesiónAdrián.
Logré canalizar el dolor. Bacco se bajó de mi espalda e inició su explicación sobre el arte del ataque: —Quédate un instante más en esa posición —me indicó y seguidamente los demás abrieron más el círculo, dándonos un espacio aún más grande—. No podemos dejarte partir, mucho menos al ver tu defensa ante el atacante oscur







