La mujer en el espejo no era yo, sin duda alguna no lo era, esta mujer era hermosa, su cabello recogido en una trenza decorada con flores las cuales eran entre doradas y negras mientras en mi cabello rubio, casi blanco había una tiara que decoraba mi cabeza, esta es preciosa, la tiara es de color negro con diamantes que la hacen relucir como si tuviese estrellas en cada centímetro, mientras que en el centro tiene una hermosa luna media que la hace destacar en medio de la oscuridad, es preciosa,