—Cuando desperté cerca de mí la verdad es que me preocupe demasiado, fue entonces cuando toque la pared del castillo y este me indico donde estabas, estaba muy preocupado, más cuando note que estabas descalza…—él aún me cargaba en sus brazos en lo que subíamos las escaleras, mientras yo lo observaba fijamente a los ojos, aquellos hermosos ojos dorados que tanto me gustaban desde el primer instante.
Tanto fue así que aun en silencio posicione mi cabeza en su pecho y acaricie su rostro con mi man