CAPÍTULO 72. Mía
CAPÍTULO 72. Mía
Me agacho frente a la tumba de mis hijos, el pequeño adorno de flores en mi cabello necesita un mejor lugar, así que lo quito, y lo dejo sobre la piedra fría, rozando con las puntas de los dedos la figura de los ángeles.
—Pude escuchar los corazones de mis hijos —murmuro—, de cada uno de ellos. Pude ver sus caritas en las ecografías, sus manitos, sus piecitos. Por eso no puedo parar —le digo a Viggo, sin girarme—. Destruir Trade Link no es suficiente. Arruinar a Devon, eso tamp