Mundo ficciónIniciar sesiónHay una diferencia brutal entre ser rescatada y ser vendida, y cuando descubres que tu libertad costó el apellido de tu hijo y fue negociada sin tu consentimiento, la línea entre salvador y traidor se desvanece en cenizas.
El primer indicio de que algo cambió llegó a las 7:47 AM cuando la guardia maorí—la misma que me procesó tres días atrás—apareció en mi celda con expresión ilegible.
—Arnes







