Mundo ficciónIniciar sesiónMe muerdo el labio inferior con suavidad, absorta en mis propios pensamientos. Aunque no evita que sienta como su mirada se posa en mis labios, lo que provoca que me lo muerda más fuerte.
Trago saliva y me obligo a mirarlo en el reducido espacio que nos queda. Sus ojos mieles y avellana tienen ese tono oscuro que me hacen navegar por los recuerdos, provocando que me estremezca.
Se acerca a mí un poco más, unos centímetros que me dejan sin aliento







