Mundo ficciónIniciar sesiónGregory no podía creer como nuevamente esa mujer funesta había usado los mismos métodos para volver a aventar a alguien de la escalera, pero en esta ocasión no pensaba dejarla ir tan fácil, ahora ya para el mundo ella no estaba en la mansión Bianchi, ni siquiera la policía así que antes de salir ordenó a los empleados no decirle nada a la policía.







