Mundo ficciónIniciar sesiónSalió de su habitación, ordenando a Mariano moverse para apurar a Gabriela también. Había llegado la limusina que los iba a llevar, miraba su reloj dándose cuenta de que había pasado la hora y no le había llegado ninguna carta; cuando sonó una notificación en su móvil dándose cuenta de que, si la había recibido, sonrió triunfante por lo que estaba a punto de suceder. Vio







