Dos días paso ya de mi despedida de soltera, esa noche fue una locura porque invitaron hombres que bailaron para nosotras, disfrutando de esos cuerpos muy bien trabajados. Hubo mucha comida, sobre todo la que más me gustaba, y agradecí esto porque últimamente tenía la ansiedad muy al límite. Además, me divertí muchísimo con mis amigas, como en los viejos tiempos. Se sintió bien, aunque quizás hubiera estado mejor salir a tomar un café juntas y platicar, extrañaba estar con ellas como cuando éra