Dos días paso ya de mi despedida de soltera, esa noche fue una locura porque invitaron hombres que bailaron para nosotras, disfrutando de esos cuerpos muy bien trabajados. Hubo mucha comida, sobre todo la que más me gustaba, y agradecí esto porque últimamente tenía la ansiedad muy al límite. Además, me divertí muchísimo con mis amigas, como en los viejos tiempos. Se sintió bien, aunque quizás hubiera estado mejor salir a tomar un café juntas y platicar, extrañaba estar con ellas como cuando éramos niñas... Cuando las cosas eran sencillas, cuando las cosas no dolían tanto.
Me enrosque entre las sabanas, acercándome más a Alexei para que pueda calentarme un poco más que esa mañana sentía frío pero este hombre salió de la cama con una llamada que llego al minuto siguiente. Lejos de quejarme seguí descansando hasta que mi teléfono sonó, haciendo que me vuelva hacía mi mesita de noche para revisar quien me escribía. Al ver el nombre de Enzo escondí mi teléfono debajo de las sábanas, escon