Ben llegó más rápido de lo que pensó, cuando le habló por teléfono en la noche no hubiera imaginado que cumpliría su promesa de estar ahí esa misma mañana; pero así era, abrió la puerta y le vió ahí con una maleta pequeña de viaje.
—¡Cariiiiiiii! —exclamó, y la rodeó entre sus brazos. Lisa le abrazo muy fuerte, porque además de necesitar un abrazo de un viejo amigo, también le extrañaba muchísimo.
Nathanael Benson, o Ben, como le decían todas, era la mejor amiga en cuerpo de chico que podría