Una canción estaba reproduciéndose en los audífonos de Lisa, misma canción que le volvía loco el corazón por lo mucho que le llegaba al alma. Estaba medio dormida, pero aún así la escuchaba entre sueños con una calidez que al mismo tiempo dolía:
«Juré que no volvería a sucederme de nuevo
Volvió a pasar
Que cupido no volvería enredarme en su juego
Y aquí ahora estás
Uoh, uoh, uoh
Hablando de amar
Uoh, uoh, uoh
Hablando de amar
Tú tienes algo inusual que aún no lo decifro (Pero alteras mis sentidos)
Otros amores del pasado me han dejado diabética (Y no puedo ser dulce contigo)
Le temo a que tú y cupido me vendan un sueño (Y fallar de nuevo)
A que hoy estés conmigo y mañana con tu dueña (Si me vuelve a pasar me muero)
Oh oh oh, uoh
Me gustas pero tengo miedo de fallar en el amor
Oh oh oh, uoh
Me gustas pero tengo miedo de fallar en el amor..»
Unos besos suaves y relajantes la despertaron totalmente del sueño intermitente en el cual estaba. Con lentitud, fue abriendo los ojos que tenía un