21. Tengo que abortar

Alessia apenas durmió esa noche. Se quedó acostada a un costado de la cama, mirando el techo mientras escuchaba la respiración tranquila de Vladimir. Él dormía profundamente, como si el mundo no pudiera quebrarse a su alrededor, como si no existiera nada más que la calma… una calma que a ella se le escapaba entre los dedos.

Cuando finalmente salió el sol, sintió que había pasado una eternidad atrapada en una sola noche.

Esperó.

Esperó a que él se levantara para ir a entrenar, como hacía cada mañana. Esperó a oír el sonido de la puerta, su voz dando órdenes a los guardias, el eco lejano de sus pasos en el pasillo.

Cuando el silencio regresó, supo que era su oportunidad.

Caminó hasta el baño con pasos lentos, como si todo en ella se negara a afrontar lo inevitable. Cerró con llave, sacó la prueba del lugar donde la había escondido la noche anterior —dentro del compartimento más alto del armario, detrás de toallas dobladas— y se quedó un momento mirándola.

Era tan pequeña. Tan insignific
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP