Ariella
—Pero funcionó de maravilla —dije—. Todavía no puedo creerlo.
—Solo me alegra que ustedes dos finalmente hayan hablado —dijo Asher—. Y tal como lo esperaba, mi increíble reina terminó obteniendo el perdón que tanto deseaba y consiguió una nueva y mejor relación con su madre.
Asentí.
—Sí. Supongo que es porque todos somos mayores ahora. Todos somos más maduros y ha pasado mucho tiempo. Supongo que no somos las mismas personas que éramos antes...
Sonreí.
—Ella solía odiarme por estar