Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl humano salto asustado cuando vio llegar a gran velocidad a un enorme ángel, más grande de los que atacaron a Dracula y a otro hombre en sus brazos, se hizo a un lado
—Amor, ¡ya llegamos!, te vamos a ayudar, ¡tómate esto te recuperará!—le dio un liquido rojo y se lo bebió
—Hermano, ven acá, bebe de mí, ¡mi sangre pura te levantará la salud!—Gabriel le mostr&oac







