Mundo ficciónIniciar sesiónSoy acariciada desde mi pelo hasta mis labios. Froto mis ojos y los abro lentamente. Hay obscuridad a excepción de dos estrellas celestes mirándome.
— No quería despertarte.
Veo por encima de mi cabeza y veo la puerta de la camioneta, comienzo a descifrar mi alrededor y puedo ver que aún estamos en la jeep.
— ¿Aún no llegamos?
— Llegamos hace unas horas.
— Pero, ¿Y los chicos?
— En la cabaña.
Si







