20. Pateando el avispero
Japón
Basta de lloriqueos, Miranda anima a su amiga para que hagan lo que deben.
Miranda, al sentir una terrible impotencia, su primera acción es acudir con alguien que les pueda asesorar en cuanto lo que se puede hacer con respecto a la custodia de Elliot.
Llamando y pidiendo ayuda del amigo del conocido, es que encontraron a un abogado que venía de Nueva York y que al menos les daría una guía, ya que según los comentarios que obtuvo con respecto a su reputación, él solía enfrentarse con los g