Capitulo 80.
—¿Besaste al psicólogo? —dijo sin abrir los ojos.
—No.
—Que lastima.
—A veces pienso que me vas a vender al mejor postor.
—No estaría mal. Mira todo lo que tiene el psicólogo que pensé que no era más que otro curalocos. Resulta que es millonario.
—Sabe cómo manejar la herencia de sus padres.
—Aja y yo me chupo el dedo —se incorporó solo para sentarse —. Su café se comercializa en todo el mundo y ¿Adivina que? Es el mejor de todos.
—Su trabajo le ha costado.
—Eso sí, pero si yo tuviera la oportu