Capitulo 60.
—Que lo disfrutes —después del placentero encuentro en donde la hice mía, tuvimos que sentarnos a desayunar. Es obvio que lo que menos quiero es comer, pero tengo que hacerlo solo por salud.
—Huele bastante bien —no miento, el olor del desayuno era fabuloso. Mi saliva se hizo agua de solo imaginar el sabor.
—Espero te guste.
—Mmh—casi gimo del placer que me provoco masticar el primer pedazo de esa maravilla. Se que para muchos es un platillo demasiado sencillo, pero créanme cuando les digo que