Mundo ficciónIniciar sesiónAlexandra
Llegamos, milagrosamente, temprano a la oficina de Bruno, no había mucha gente aparte de las recepcionistas - ¿Cuando la cambiarás? - le pregunto a Bruno - ¿Que cosa? - tu secretaria - responde Mateo burlón - ha, eso, si, hoy - ¿Se le había olvidado? Ella no estaba en su lugar al subir a la oficina, creí que ya no estaba, si fuera por mi ese mismo día la habría despedido.Bruno me pasó unos estados financieros, que en ese momento me parecieron estar en chino, a Mateo lo






