Asher
La habitación parecía más pesada de lo normal. El murmullo de la voz de Axel mientras analizaba el caso del chico muerto se había convertido en ruido de fondo. Había papeles por toda la mesa, notas medio arrugadas esparcidas entre mapas manchados de café y fotos de la escena del crimen. Me dolía la cabeza de darle vueltas a todas las pistas sin salida.
Entonces Aiden irrumpió en la habitación. Su llegada, normalmente tranquila y deliberada, fue apresurada y rígida. Tenía el pelo revuelt