Justo extendió la mano y, con un leve movimiento, abrió un portal ante él. La energía del umbral vibró con tonos azulados que iluminaban el suelo bajo sus pies. Cuando John se dispuso a cruzar, Justo lo detuvo con una mirada penetrante; el brillo de su anillo reflejó un resplandor extraño, como si algo invisible se revelara por un instante.
—Espero que no engañes al clan — Advirtió con voz grave, más como un aviso que una amenaza— Si llegaras a convertirte en un desertor, eso le dolería a Sujha