—Anda, saca la información — Dijo Andy, impasible— No vas a descubrir nada, porque no la sé. Le dije a Royer que busquen donde quieran; Yo no la siento —
Andy alzó el vaso, dio un trago largo, y la ironía se le pegó a la sonrisa. Norberto cerró los ojos un instante, conteniéndose; luego posó la mano contra la sien de Andy con un gesto frío, como si quisiera arrancarle la verdad con la mirada. Andy ni siquiera se inmovilizaba.
—Si la viste, más te vale que me la regreses — Advirtió Norberto.
—¿Q