Mundo ficciónIniciar sesiónNo sabía qué hacer. No quiero que sospeche de mis intenciones, pero tampoco quiero estar con él.
Miro sus ojos molesta.
—Si el caso es que me quieres tener vigilada, no hay problema, yo me voy con ustedes.
Trato de levantarme de mi asiento, pero su mano me detiene. Incluso su tacto me quemaba¡Dios lo desprecio! Él termina de fumar y me mira confundido por mi actitud.
—Mi intención no es molestarte Abigahil, sólo que eres mi esposa y quería pasar tiempo cont







