STELLA HARPER
Mi corazón latía tan fuerte que parecía querer salirse por la boca, pero mi lengua no dudó.
— Puedes hacer lo que quieras, señor Winter — mi voz salió firme, a pesar de la respiración entrecortada—. Pide la prueba, contrata detectives, manda espías a seguirme… nada va a cambiar la verdad.
Su mirada se oscureció. Por un segundo creí que me atraería aún más cerca, pero solo mantuvo esa maldita mano en mi cintura, con el pulgar justo en un punto que me hacía consciente de cada centím