Carmen sintió como se le aceleró el pulso, algo malo iba a suceder, ella lo presentía, algo terrible podía hacer Bastián si ella no lo detenía, pero qué podía hacer, estando atrapada.
— Oh, vaya… — Se escuchó la voz de una mujer desde atrás, Laura se acercaba.
El escolta parecía atento a la señorita que comenzó a pasearse por el salón, la prometida del jefe, sin embargo, el hombre estaba más enfocado en la acción que se escuchaba afuera de la mansión, donde se podían oír las armas siendo carg