Mundo ficciónIniciar sesiónEl miedo en la sala era un olor metálico y pesado que persistió mucho después de que el Anciano Mateo se hundiera de vuelta en el alto respaldo de la silla. No les di tiempo de recuperar el equilibrio. No le di a Crespo tiempo de formular una estrategia alternativa. Golpeé la mesa de caoba una vez más, el sonido crujiente y administrativo.
—Ahora que hemos establecido los límites absolutos de la lealtad —dije, la voz cortando la tensión res







