PUNTO DE VISTA DE PATRICK
Llevaba casi una hora de pie fuera de la cámara de la sanadora antes de que alguien me dejara entrar.
No fue por falta de intentarlo. Había tocado la puerta dos veces, y ambas veces Cosme me había despachado con un gesto de disculpa y un murmurado "todavía no"; entre tanto, había estado lidiando con un flujo constante de sirvientes y mensajeros que parecían pensar que de algún modo yo había heredado los oídos del Alfa junto con su paciencia.
—Capitán Patrick, la delega