Mundo ficciónIniciar sesiónPOV DE ALEJANDRO
El cuerno de hierro sonó tres largos y ensordecedores toques desde las altas almenas antes de que el sol siquiera hubiera despejado los picos orientales irregulares.
La vibración resonó por la chimenea de piedra, sacudiendo las lámparas de aceite de hierro apagadas sobre mi mesa. Me quedé de pie en el centro de mi salón, mirando hacia afuera la alta y estrecha ventana de vidrio. Abajo, en la pálida niebla gris del amanecer, la mont







