Mundo ficciónIniciar sesiónPOV de Sofia
El agua humeante de la profunda bañera de cobre no hizo nada por disolver el nudo frío que se apretaba en el centro de mi pecho. Me restregué los brazos con el jabón áspero y cargado de lejía hasta que la piel se tornó de un rosa crudo y enojado, pero el peso fantasmal de las manos de Alejandro —y el aterrador calor dorado de su mirada de la noche anterior— parecían incrustados bajo mi piel.
Salí de la bañera, temblando violentamente m







