Mundo de ficçãoIniciar sessão(POV de Julián)
Se tensó los hombros, con los ojos agudos desviándose hacia las frías tablas del suelo de piedra donde la vida de Corin había sido segada. Esperaba el acero. Pensaba que ya estaba muerta.
—Tienes lo que querías —susurró Marta, con los dedos curvándose en garras apretadas y exangues a los costados—. Desenvaina la hoja, Boscán. Veamos si el hierro es tan afilado







