Mundo de ficçãoIniciar sessãoIncluso antes de llegar a los demás, April lo reconoció y su cuerpo inmediatamente se tensó, ¿Qué diablos hacía en Londres, si ella lo había dejado en Chicago?
Frente a ellos se encontraban varios hombres, como algunas que otras mujeres, que realmente amaban ayudar a los niños.
—Buenas tardes señoras y señores, les presento a Luca Bennett y April Gates — dijo







