Mundo ficciónIniciar sesiónElla seguía mirándolo, estaba tan guapo como siempre. Por primera vez desde que había aparecido en su vida, no llevaba traje, aparte de aquel día en que fue a buscarlo a su apartamento; llevaba puesto unos vaqueros negros con una camisa blanca, estaba tan atractivo que empeoraba la situación, por no hablar de aquellos ojos rojos que la volvían loca. Después de un largo silencio, ella apartó la mirada sobre él y habló con el corazón roto.
—Me lo prometiste Héctor, prometiste que no iba







